Medicamentos

Por Plantas

Cuadro clínico

La curiosidad infantil alcanza para todo. Los niños exploran aquellas cosas que se cruzan por su camino a través de sus ojos, sus manos, su olfato o su boca. En esta última parte radica el peligro y las inocentes plantas del hogar no son la excepción.

El alquimista Theophrastus Bombastus von Hohenheim, más conocido como Paracelso, decía que cualquier sustancia podía provocar una intoxicación; no se equivocaba. La intoxicación depende de la dosis de la sustancia y de la masa corporal del paciente, por lo tanto, puede ser muy tóxica el agua dulce, el oxígeno, un medicamento, una sustancia química o una planta.

Sí. Las plantas son bien recibidas en muchos hogares, son consideradas un bello elemento ecológico y decorativo. Su función es esta, pero los más pequeños de casa no logran comprenderlo y pueden sentirse atraídos a probar nuevos sabores vegetales. Ahí radica el peligro.

En los jardines de casa, interiores y plazas públicas cada vez se siembran más especies de plantas con flores o frutos de colores vistosos. Nadie puede asegurar si son plantas inofensivas o las acciones de nuestros hijos frente a ellas, por lo que resta estar atentos y tomar medidas de seguridad para impedir en los menores una inesperada intoxicación.

¿Dónde está el peligro?

Las intoxicaciones por plantas suelen ser bastante frecuentes, sobre todo en niños y adolescentes, por una ingesta accidental o utilización como sustancia de abuso. Así lo explica el Director del Centro de Información Toxicológica de la Universidad Católica de Chile (CITUC), doctor Enrique París. Según él, es difícil determinar cuánta cantidad de una planta llega a ser perniciosa para la salud, porque no todas las partes contienen la misma concentración de toxina. En general, la corteza, la savia, las bayas y los frutos son las partes más peligrosas. Los trastornos resultantes de una intoxicación se producen habitualmente a las cuatro horas post-ingestión, pero los alimentos pueden retardar su inicio.

El CITUC ha hecho una investigación y clasificación de las plantas nocivas según los mecanismos tóxicos que producen. En primer lugar se encuentran las plantas irritantes gastrointestinales, como el Filodendro, la Cala y el Manto de Eva. Al ingerirlas o masticarlas producen una sensación de quemazón, ardor e inflamación de los labios, boca lengua y garganta. Además, ocasionan dolor al tragar, vómitos, diarrea y dolor abdominal. “Al ser mordida por el niño, estas plantas provocan una sustancia muy irritante, incluso son capaces de producir micro espinas o cristales microscópicos que son expulsados de forma violenta a la boca del niño, clavándose y provocando un gran dolor”, explica el Dr. París.

La segunda clasificación corresponde a las plantas de efecto digitálico, como el Laurel en Flor, la Digital o Deladera y el Muguete. Los síntomas que pueden producir inicialmente estas plantas al ser ingeridas son náuseas y vómitos. Sin embargo, la intoxicación puede convertirse en un cuadro mucho más grave al provocar braquicardia (disminución del pulso), llegando a un paro cardio-respiratorio y a la muerte. En estos casos es necesario trasladar al niño inmediatamente a un centro de urgencia.

A la tercera categoría corresponden las denominadas plantas de efecto nicotínico, que conllevan tras su consumo al aumento de la presión arterial, de la frecuencia cardíaca y de la sudoración. La más común de este tipo es la Planta del Tabaco y los síntomas asociados son vómitos, temblores, debilidad, dolor de cabeza, alucinaciones y en algunos casos convulsiones. No se debe inducir el vómito de la persona intoxicada, sino acudir rápidamente a un centro asistencial.

El cuarto grupo corresponde a las Plantas de Efecto Anticolinérgico. En esta clasificación encontramos al Chamico y al Floripondio, cuyo consumo provoca enrojecimiento facial, detención del tránsito urinario e intestinal, dilatación de las pupilas, palpitaciones, taquicardias y visión borrosa. En cuadros de alta gravedad es posible observar delirio, alucinaciones, agitación y convulsiones.

La quinta clasificación del CITUC corresponde a las plantas que producen convulsiones, como el Muérdago, la Cicuta y el Huaqui o Maqui del Diablo. Los síntomas asociados son dolor abdominal, diarrea, vómitos y en casos más graves convulsiones.

Por último, la sexta clasificación corresponde a los hongos. Los más peligrosos, por su toxicidad, son Amanita Phalloides y Amanita Muscaria. La primera causa síntomas como vómitos, dolor abdominal y náuseas, mientras la segunda causa taquicardia, hipertensión, sudoración y excitación del sistema nervioso. En ambos casos no hay tiempo que perder, se debe trasladar inmediatamente a la persona hasta un centro médico de urgencia. “Siempre se deben consumir hongos que estén envasados y que fueron adquiridos en lugares autorizados por el Servicio Nacional de Salud, porque se trata de productos que pueden provocar un profundo daño hepático, incluso la necesidad de un transplante hepático, o la muerte del paciente de no ser tratado a tiempo. Jamás se deben probar los hongos silvestres”, recalca el especialista.

Consejos para los padres

Las estadísticas lo demuestran: Las intoxicaciones por plantas involucran casi exclusivamente a niños. Es tarea de los padres impedirlo, enseñándole a los más pequeños del hogar que no deben comer nada sin saber antes lo que es. Los niños de 3 años comprenden perfectamente cuando se les advierte repetidas veces que no se metan nada extraño a la boca. Enseñe a los niños desde edad temprana a no jugar con plantas, semillas o flores en la boca y a reconocer los tipos de plantas. Los mayores, en tanto, pueden mostrar interés por conocer los motivos por los que plantas, flores, hierbas y hongos pueden ser peligrosos. Explíqueselo una y otra vez para que desaparezca la curiosidad. Pronto estará en condiciones de hacer más flexible la tajante prohibición de no meter nada a la boca y sus hijos, por iniciativa propia, rehuirán del interés de probar cosas extrañas. Conversando con sus hijos y siendo muy repetitivo con los más pequeños no sólo se ejerce un control, sino que también sirve como medida de seguridad.

En caso de intoxicación

Comuníquese con el Centro de Información Toxicológica de la Universidad Católica (CITUC) al 6353800 o al Call Center de Farmacias Salcobrand (conectado a CITUC) 600 360 6000. Mantenga estos números en un lugar visible de la casa.

  • Trate de averiguar qué ha comido el niño y conserve una muestra para enseñarla al médico.
  • No provoque el vómito. Puede causarle una lesión adicional. Si vomita, guarde una muestra para el médico
  • Mire dentro de la boca de la víctima. Utilizando un dedo como pinza, retire las partes de la planta o de las bayas que puedan quedar
  • Si la víctima está inconsciente llame a una ambulancia y libere las vías respiratorias. Compruebe la respiración y el pulso, prepárese para la reanimación. Si respira, colóquelo en la posición de recuperación y permanezca con él hasta que llegue la ambulancia.

cituc
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